21 de junio de 2013

¿Qué está ocurriendo en Siria?

Hace unas semanas, trascendía la imagen de un opositor a Al-Assad extrayendo el corazón de un soldado sirio para comérselo mirando a cámara al grito de Allah-u Akbar. El personaje era un miliciano perteneciente a uno de los grupos relacionados con el fundamentalismo islámico que continúa siendo apoyado por occidente, en este caso para derrocar al régimen sirio. 

Otros países de la región defendieron regímenes laicos o no confesionales. Más allá del sátrapa titular de turno (Gadafi o Saddam Hussein), en Irak especialmente se reconocían los derechos de la mujer (a la universidad, al mundo laboral o a la sanidad) y de las minorías no confesionales o religiosas, (la cristiana en particular) frente a su discriminación en Afganistán,  Irán o Pakistán. Todo ello se ha perdido y tanto Libia como Irak, se desangran en una guerra civil entre tribus y clanes fundamentalistas que siguen, mediante la Sharia, instaurando el terror con el único fin de asegurar sus aspiraciones. 

¿Es el extremismo islámico un inconveniente o una ventaja para determinados intereses occidentales? ¿Interesa la paz en esta región o por el contrario, se busca su absoluta destrucción mediante una guerra civil permanente? ¿Por qué la opinión pública occidental ignora quién compone la "oposición" en Siria, o quién gobierna ahora Libia o Irak tras haber sido estos países, "liberados"? 

Rainer Hermann, periodista del Frankfurter Allgemeine Zeitung, se le ocurrió viajar hasta Damasco y solicitar una entrevista con el presidente Bashar al-Assad. Este es un extracto con lo más interesante. Puedes acceder a la transcripción completa en castellano, aquí

Rainer Hermann

Entrevistador: Presidente, en su opinión, ¿Cómo será la región en el futuro?
Presidente Al-Assad: (...) El mayor y más importante desafío es afrontar el extremismo. Está muy claro que ha habido un cambio en las sociedades de nuestra región lejos de la moderación, especialmente el aspecto religioso. La pregunta es: ¿se puede restaurar estas sociedades a su estado original como ha sido siempre a lo largo de la historia? ¿Pueden nuestras diversas sociedades aún convivir juntas como un todo natural? En este punto permíteme aclarar algunos términos. Las palabras de la tolerancia y la convivencia a menudo se utilizan para definir nuestras sociedades. Sin embargo, la definición más precisa y adecuada, es cómo nuestras sociedades solían ser y cómo deberían ser, o sea convivir en armonía. Contrariamente a la percepción, la cuestión no es ni la tolerancia – ya que llegará un día en que usted deja de ser tolerante con el otro, ni se trata del tema de la convivencia – ya que se trata de coexistir con sus adversarios, sino que más bien se trata de la armonía. Lo que antes nos caracterizaba en la región era la armonía.

"En Siria no podemos tener partidos religiosos, para nosotros 
la religión es para la predicación y no para la política"

El último reto es la reforma que queremos y la pregunta es cual sistema político mantendría a nuestra sociedad coherente: ya sea presidencial, semi-presidencial o parlamentario, así como las leyes que legalizan a los partidos políticos. En Alemania, por ejemplo, tenéis al Partido Demócrata Cristiano. En Siria no podemos tener partidos religiosos, ni cristiano ni musulmán, porque para nosotros la religión es para la predicación y no para la práxis política. Hay muchos otros detalles, pero la esencia consiste en aceptar a los demás. Si no podemos aceptar al otro no puede haber democracia, incluso si poseíamos la mejor de las constituciones o las mejores legislaciones.

Entrevistador: Presidente, ¿dónde ves el laicismo en medio del ascenso de la corriente islamista en la región?
Presidente Al-Assad: Esta es una pregunta muy importante, muchos en la región no entienden esta relación. El Medio Oriente es una región de diferentes ideologías. La sociedad árabe se basa principalmente en dos pilares: el Pan-arabismo y el Islam. Existen otras ideologías, como el comunismo, el liberalismo, el nacionalismo sirio, pero estos no son tan populares. Mucha gente entiende el laicismo como sinónimo de comunismo en el pasado, ya que está en contra de la religión. Pero es todo lo contrario, pues para nosotros en Siria el laicismo significa libertad religiosa, y este tipo de laicismo hace bella esta diversidad bella, incluyendo el cristianismo, el islam y el judaísmo, y las diversas sectas surgidas de estas religiones.

La laicidad es crucial para nuestra unidad y el sentido de pertenencia nacional. Por tanto, no tenemos más remedio que reforzar el secularismo, porque la religión es fuerte en nuestra región, y afirmo aquí que esto es muy saludable. Lo que no es saludable es el extremismo, ya que en última instancia conduce al terrorismo, no todos los extremistas son terroristas, pero todos los terroristas son definitivamente extremistas. Así que en respuesta a su pregunta, somos un estado laico que trata a sus ciudadanos por igual, independientemente de su religión, secta o grupo étnico. Todos los ciudadanos gozan de igualdad de oportunidades, independientemente de sus creencias religiosas.

Entrevistador: Presidente, usted está luchando contra “Jabhat Al-Nusra.” ¿Qué nos puede decir al respecto? ¿qué es esta organización, quien la apoya, quien le proporciona dinero y armas?
Presidente Al-Assad: Jabhat Al-Nusra es un grupo afiliado a Al-Qaeda con una ideología idéntica y cuyos miembros viven en Siria, Irak, Líbano y Jordania, así como en otros países árabes y musulmanes, están muy bien financiados y son fuertemente armados. Es difícil rastrear sus fuentes debido al hecho de que su apoyo se realiza de manera encubierta a través de individuos ricos y organizaciones que adoptan la misma ideología. Su principal objetivo es establecer un Estado islámico de acuerdo con su interpretación del Islam. Su pensamiento político es la doctrina wahabí y por tanto comparte esta ideología con Al-Qaeda. 

"Somos un Estado laico y Al Qaeda quiere 
imponer aquí su fundamentalismo religioso"

Esta ideología se predica en los lugares donde están presentes, sobre todo entre las mujeres. Ellos creen que aplican la sharia islámica y la religión islámica, pero en realidad ellos la practican de modo completamente distorsionado y no tiene relación ninguna con la verdadera religión del Islam. Hemos visto ejemplos de su brutalidad en nuestros canales satelitales a través de imágenes que publican a propósito en YouTube para difundir su ideología, un ejemplo reciente fue la decapitación de un hombre inocente, que fue transmitido por la televisión belga.

Entrevistador: En este atolladero, ¿por qué Gran Bretaña y Francia han dado el mando a Arabia Saudita y Qatar? ¿Qué esperan lograr?
Presidente Al-Assad: Yo tampoco puedo responder en nombre de Gran Bretaña o Francia, pero te puedo dar una apreciación general. Creo que Francia y Gran Bretaña tienen un problema con el papel ‘molesto’ de Siria en la región como ellos lo ven. Estos países, tanto como Estados Unidos, están buscando títeres y peleles para cumplir sus órdenes y servir a sus intereses. Hemos rechazado siempre esto, y siempre hemos sido independientes y libres. Parece que Francia y Gran Bretaña no han olvidado su historia colonial y persisten en el intento de manipular a la región con el mismo trato pero mediante agentes. De hecho, Gran Bretaña y Francia pueden manipular a Arabia Saudita y Qatar y decirles cómo deben actuar, pero tampoco hay que olvidar que las políticas y las economías de Francia y Gran Bretaña dependen de los petrodólares.
Lo que ocurrió en Siria fue una oportunidad para que todos estos países se deshagan de Siria, este estado insubordinado, y sustituir al presidente con otro que siempre diga ¡Sí!. Esto nunca lo lograrán en Siria ni ahora ni en el futuro.

Entrevistador: Presidente, Gran Bretaña y Francia presumen tener pruebas claras de que las armas químicas se han utilizado. La Casa Blanca ha declarado que posee información que confirma esta teoría, además de que usted ha negado dar permiso a los investigadores de la ONU para llegar a todas áreas de Siria con la excepción de Alepo. ¿Qué dice al respecto?
Presidente Al-Assad: Vamos a comenzar con la declaración de la Casa Blanca sobre las 150 víctimas. Militarmente hablando, es bien entendido que durante las guerras, las armas convencionales pueden causar este número de muertes, o incluso más, en un solo día, no en un año. Las armas de destrucción masiva generalmente matan a miles de personas en un momento dado, el logro de esta alta cifra de muertos es el principal objetivo de su uso. No es lógico usar armas químicas para alcanzar un número de muertos que podrían ser alcanzados mediante el uso de armas convencionales.
Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y algunos funcionarios europeos dijeron que se han utilizado armas químicas en varias áreas. independientemente de la existencia de tales armas o no, nunca hemos confirmado o negado la posesión de estas armas. Si hubieran obtenido una sola hebra de evidencia de que se habían utilizado armas químicas, ¿no habrían declarado públicamente sobre su uso? ¿Dónde están las pruebas y evidencias que los llevaron a este resultado?

Estas acusaciones son ridículas. Los grupos terroristas utilizaron armas químicas en Alepo, y cuando pedimos a las Naciones Unidas una investigación oficial sobre el incidente, Gran Bretaña y Francia obstaculizaron esta investigación porque habría demostrado los ataques químicos que se llevaron a cabo por los grupos terroristas y, por tanto proporcionado pruebas concluyentes de que ellos (Gran Bretaña y Francia) estaban mintiendo. Los invitamos a investigar el incidente, pero en cambio, quería que los inspectores tengan acceso incondicional a todas las zonas de Siria, tal y como hicieron los inspectores en Irak. Somos un Estado soberano, tenemos un ejército y toda aquella materia considerada clasificada nunca será accesible ni para la ONU, ni para Gran Bretaña o Francia. Sólo se permitirá el acceso para investigar el incidente que se produjo en Alepo.

Por tanto, todas las reclamaciones relacionadas con el uso de armas químicas tienen un único objetivo que es justificar las políticas de estos países a los ojos de la opinión pública y para justificar la intervención militar y más derramamiento de sangre en Siria.

Entrevistador: Muchísimas gracias Presidente.
Presidente al-Assad: gracias y sea usted bienvenido en Siria.